Indicaciones: Lee el siguiente texto y elabora un resumen de los elementos principales en tu libreta. Complementa viendo el video adjunto para poder ver de forma práctica la estructura del compás dentro de la música.
Todos los derechos reservados.
El compás
El compás es una forma de organizar el tiempo en la música. Su función principal es ordenar los sonidos y los silencios en grupos regulares, lo que permite que la partitura sea más fácil de leer y de interpretar. Cada compás agrupa una cantidad específica de pulsos y se representa visualmente en el pentagrama.
El compás se compone de tiempos o pulsos, que se mantienen constantes a lo largo de la música. Estos compases se separan entre sí mediante líneas divisorias, que son líneas verticales colocadas sobre el pentagrama. El espacio comprendido entre dos líneas divisorias es un compás.
Al inicio de la partitura, después de la clave, se coloca el indicador de compás, que se escribe como una fracción (por ejemplo, 2/4, 3/4 o 4/4). El número superior indica cuántos tiempos hay en cada compás, mientras que el número inferior señala qué figura musical representa un tiempo. Por ejemplo, en un compás de 4/4 hay cuatro tiempos y cada tiempo equivale a una negra.
La relación entre el compás y las figuras musicales es fundamental. Las figuras se colocan dentro del compás y su duración debe completar exactamente el número de tiempos que el compás indica. Esto significa que las figuras musicales y sus silencios se combinan de distintas maneras, pero siempre respetando el valor total del compás. Si un compás es de 3/4, la suma de las figuras y silencios dentro de él debe equivaler a tres negras.
En este curso se trabajarán principalmente los compases simples, como 2/4, 3/4 y 4/4. Comprender cómo el compás organiza las figuras musicales permitirá al alumno leer ritmos con mayor seguridad, mantener el pulso correcto y ejecutar la música de forma ordenada y coherente.