El calentamiento se refiere a una serie de ejercicios que se realizan antes de iniciar cualquier actividad física. Su objetivo principal es aumentar la temperatura corporal y activar el sistema cardiovascular, lo que permite que los músculos trabajen de manera más eficiente. Algunos de los beneficios del calentamiento incluyen:
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Aumento del flujo sanguíneo: Mejora la circulación en los músculos, tendones y ligamentos, lo que ayuda a reducir el riesgo de lesiones.
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Preparación mental: Ayuda a preparar la mente para el esfuerzo físico que se avecina.
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Mejora de la coordinación muscular: Acelera los impulsos nerviosos, lo que permite que los músculos realicen tareas con mayor precisión.
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Prevención de lesiones: Al calentar, se reduce la posibilidad de lesiones al aumentar la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
El estiramiento, por otro lado, se realiza después del calentamiento y al finalizar la actividad física. Su objetivo es mejorar la flexibilidad y la elasticidad muscular, preparando los músculos para el esfuerzo y ayudando en la recuperación. Los beneficios del estiramiento incluyen:
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Mejora de la flexibilidad: Aumenta el rango de movimiento de los músculos y las articulaciones, lo que puede mejorar el rendimiento deportivo.
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Relajación muscular: Ayuda a aliviar la tensión y el dolor muscular después del ejercicio.
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Prevención de lesiones: Realizar estiramientos de forma regular puede ayudar a prevenir lesiones musculares a largo plazo.