El trote es una forma de locomoción que se sitúa entre la marcha y la carrera. Se caracteriza por un ritmo constante de movimientos alternados, permitiendo un desplazamiento más rápido que caminar, pero más lento que correr. También se puede definir como un modo de caminar acelerado, natural a todas las caballerías, que consiste en avanzar saltando con apoyo alterno en cada bípedo diagonal.