Muy bien, ahora que conocemos qué es la sombra ahora nos concentraremos en el elemento contrario: La luz
La luz es un elemento fundamental en el dibujo, ya que permite dar volumen, profundidad y realismo a las formas. Cuando aplicamos luz en una obra, estamos trabajando con el claroscuro, es decir, con la relación entre las zonas iluminadas y las sombras.
Observar cómo incide la luz sobre un objeto nos ayuda a entender su forma, textura y posición en el espacio. Las áreas más iluminadas se llaman luces, las zonas intermedias medios tonos y las más oscuras sombras. También puede aparecer una sombra proyectada, que es la que el objeto lanza sobre otra superficie.
A través del manejo de la luz, el dibujo deja de ser plano y se convierte en una representación tridimensional. Además, la luz también puede utilizarse de forma expresiva, creando atmósferas dramáticas, suaves, misteriosas o intensas, según cómo se distribuyan las sombras.
Dominar el uso de la luz no solo mejora la técnica, sino que también permite al artista comunicar emociones, dirigir la atención del espectador y construir composiciones más impactantes.
Mira la siguiente imagen de como la luz incide sobre una esfera. intenta replicarlo en tu libreta.