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Clasicismo: equilibrio y razón
Después del dramatismo y la intensidad del Barroco, el Clasicismo (siglo XVIII) buscó recuperar la claridad, la proporción y el orden. La música, al igual que la arquitectura y la escultura de la época, se inspiró en los ideales de la antigua Grecia y Roma: belleza a través de la razón y la armonía.
En este periodo, los compositores empezaron a usar formas musicales más estructuradas, como la sonata, la sinfonía y el concierto. Cada una tenía un principio, un desarrollo y un final definidos, como si fueran historias contadas con sonidos. El público podía seguir las ideas musicales y sentir cómo cada tema se desarrollaba con lógica y equilibrio.
Los compositores más importantes de esta época fueron Wolfgang Amadeus Mozart, Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven (en su primera etapa). Su música combinaba emoción y razón, mostrando que la belleza podía encontrarse en la simplicidad y la claridad.
Así como en la pintura de Jacques-Louis David o en la arquitectura de los templos clásicos, la música del Clasicismo buscaba proporción, simetría y equilibrio, reflejando una confianza en la capacidad humana para comprender y ordenar el mundo a través del arte.
Fuentes y bibliografía
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Grout, D. J., & Palisca, C. V. (2001). Historia de la música occidental. Madrid: Alianza Editorial.
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Einstein, A. (1983). Mozart: Su carácter, su obra. Barcelona: Labor.
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Gutman, R. (1999). Mozart: Una biografía cultural. Barcelona: Tusquets Editores.
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Hopkins, A., & Rimbault, E. F. (1990). La música clásica: la era de Haydn, Mozart y Beethoven. Madrid: Akal.
Piensa:
- ¿Por qué crees que después del dramatismo barroco surgió el deseo de orden y claridad?
- ¿Qué otras formas de arte (como el cine o el diseño) crees que hoy buscan equilibrio y estructura?